Dirección
Hospital México Americano. C. Colomos 2110, Ayuntamiento, 44620 Guadalajara, Jal. Consultorio 215. Piso 2
Horario de atención
Lunes a Sabado 09:00 - 19:00
Los bloqueos radiculares en Guadalajara son procedimientos no quirúrgicos y mínimamente invasivos que pueden utilizarse para tratar determinados casos de dolor causado por irritación o inflamación de una raíz nerviosa. Pueden realizarse tanto en la columna cervical como lumbar y se llevan a cabo de forma precisa y guiada por imagen, permitiendo aplicar el medicamento directamente alrededor del nervio afectado para ayudar a disminuir el dolor sin necesidad de cirugía.
Un bloqueo radicular es un procedimiento en el que se administra medicamento de forma dirigida alrededor de una raíz nerviosa de la columna. Estas raíces pueden irritarse o inflamarse por diferentes problemas, como una hernia de disco o cambios degenerativos que disminuyen el espacio por donde pasa el nervio. El objetivo es actuar directamente sobre la zona relacionada con los síntomas mediante un procedimiento mínimamente invasivo y sin cirugía abierta.
Dolor cervical hacia el brazo
Dolor que comienza en el cuello y puede extenderse hacia el hombro, brazo o mano cuando existe irritación de una raíz nerviosa cervical.
Ciática o dolor hacia la pierna
Dolor que se origina en la región lumbar y se extiende hacia el glúteo o la pierna debido a la irritación de una raíz nerviosa.
Hormigueo o sensación de adormecimiento
La irritación de una raíz nerviosa también puede acompañarse de hormigueo, sensación de corriente o alteraciones de la sensibilidad.
Dolor persistente
Puede considerarse cuando los síntomas continúan a pesar de medicamentos, rehabilitación y otras medidas conservadoras.
El procedimiento se realiza mediante una aguja delgada que se dirige cuidadosamente hacia la zona cercana a la raíz nerviosa afectada utilizando fluoroscopia (rayos X). La guía por imagen permite verificar la posición de la aguja y realizar la aplicación del medicamento de forma precisa. Se lleva a cabo mediante una pequeña punción, sin incisiones ni cirugía abierta.

No todo dolor de cuello, espalda, brazo o pierna se origina en una raíz nerviosa. Para determinar si un bloqueo radicular puede ser adecuado, se analizan las características y distribución del dolor, la exploración neurológica, la evolución de los síntomas y la respuesta a tratamientos previos. También se revisan estudios como la resonancia magnética o tomografía para identificar posibles zonas de compresión o irritación nerviosa.
La decisión no depende únicamente de los hallazgos de una resonancia. Es importante que las alteraciones observadas en los estudios correspondan con los síntomas y la exploración del paciente para seleccionar correctamente la raíz que puede estar generando el dolor.
En determinados pacientes, el bloqueo radicular puede ayudar a controlar el dolor y permitir continuar con un tratamiento conservador sin recurrir inmediatamente a una cirugía. Sin embargo, no sustituye el tratamiento quirúrgico cuando existe una compresión nerviosa importante, déficit neurológico progresivo u otra condición que requiera cirugía. La elección depende del diagnóstico y de las características de cada paciente.

El bloqueo radicular se realiza mediante una pequeña punción y generalmente se utiliza anestesia local para disminuir las molestias. Durante el procedimiento puede sentirse presión o una molestia breve mientras se coloca la aguja cerca de la raíz nerviosa. Después puede existir sensibilidad temporal en la zona tratada, que habitualmente mejora de forma progresiva.
La respuesta puede variar entre pacientes. Algunas personas pueden experimentar mejoría en poco tiempo debido al anestésico utilizado, mientras que el efecto del medicamento antiinflamatorio puede aparecer de forma más gradual durante los días posteriores. La intensidad y duración del alivio dependen de la causa de la irritación nerviosa y de las características de cada paciente.
La duración del alivio es variable. En algunos pacientes el bloqueo permite controlar los síntomas durante un periodo suficiente para continuar con rehabilitación y tratamiento conservador, mientras que en otros el beneficio puede ser más limitado. La respuesta obtenida también aporta información útil para decidir si es conveniente continuar con tratamientos no quirúrgicos o valorar otras alternativas.





